Tsafiqui es la lengua ancestral de la nacionalidad Tsáchila o Tsa'chi, asentada principalmente en la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas, en el piedemonte occidental del Ecuador.12 En catálogos lingüísticos internacionales suele aparecer como Tsafiki; en materiales educativos y comunitarios también se documenta como Tsa'fiki.231

La lengua pertenece a la familia barbacoana y tiene identificadores estables en catálogos lingüísticos: glottocode colo1256, código ISO 639-3 cof y código WALS tsf.34 El Censo de Población y Vivienda 2022 registró 2.688 personas que declararon hablar o comunicarse en Tsa'fiki, una cifra que no debe confundirse con la población total autoidentificada como Tsa'chila.5

#Ficha rápida

CampoDetalle
LenguaTsafiqui, Tsafiki o Tsa'fiki231
Pueblo asociadoNacionalidad Tsáchila o Tsa'chi1
Familia lingüísticaBarbacoana o Barbacoa32
SubclasificaciónBarbacoan, Awa-Southern Barbacoan, Cayapa-Colorado3
ISO 639-3cof3
Glottocodecolo12563
Código WALStsf4
Territorio ecuatoriano principalSanto Domingo de los Tsáchilas21
Declarantes CPV 20222.688 personas con P1001I=09 Tsa'fiki5
Pueblo Tsa'chila CPV 20223.755 personas con P12=10 Tsa'chila5
Estatus jurídicoLengua ancestral con uso oficial para su pueblo en las zonas donde habita, según el marco constitucional de lenguas ancestrales6
EscrituraOrtografía práctica con convenciones como j para aspiración, ts/ch, w/y y nasalización marcada por n final o ante consonante7

#Nombre

#Forma titular

Tsafiqui es una forma hispanizada usada en materiales ecuatorianos y en repertorios bibliográficos de la lengua colorada o tsáchila. La forma académica internacional más frecuente en catálogos lingüísticos es Tsafiki; con esa grafía la lengua tiene el glottocode colo1256 y el código ISO 639-3 cof.23 La grafía comunitaria y educativa Tsa'fiki nombra el idioma ancestral en materiales de la nacionalidad Tsa'chi.1

Las tres formas nombran la misma lengua. Tsafiqui conserva una adaptación ortográfica hispanizada de uso ecuatoriano; Tsafiki funciona como forma normalizada sin apóstrofo en catálogos y archivos académicos; Tsa'fiki marca una grafía usada en materiales de la propia nacionalidad, con apóstrofo en la secuencia inicial. La variante tipográfica Tsa’fiki, con apóstrofo curvo, debe tratarse como equivalente técnico de Tsa'fiki, no como un nombre distinto.31

#Lengua y pueblo

Tsafiqui, Tsafiki y Tsa'fiki nombran la lengua; Tsa'chi, Tsa'chila, Tsáchila y Tsachila nombran al pueblo o nacionalidad que la habla. Los Tsa'chila son una nacionalidad ubicada en la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas y su lengua ancestral es el Tsa'fiki.1 La misma relación aparece en la descripción del tsafiki como idioma de aproximadamente 3.000 tsachila en la provincia de Santo Domingo de los Tsachila.2

Esa distinción evita dos confusiones frecuentes: usar Tsáchila como si fuera el nombre principal de la lengua, o usar Tsafiqui como si designara al pueblo. En el artículo, lengua tsáchila y lengua tsa'chi funcionan como expresiones descriptivas y aliases de búsqueda, mientras que Tsáchila, Tsa'chi y Tsa'chila pertenecen ante todo a la identificación del pueblo.

#Variantes y aliases

Las grafías que conviene tratar como aliases directos son Tsafiki, Tsa'fiki, Tsa’fiki, Tsáfiki, Tsafiqui, lengua tsáchila y lengua tsa'chi.31 Idioma colorado y Colorado también deben recuperarse en búsquedas porque aparecen en catálogos lingüísticos y en gramáticas anteriores, pero su uso principal es histórico o exónimo.37 La denominación colorado está documentada para la lengua del área rural de Santo Domingo de los Colorados y conserva peso bibliográfico como forma secundaria.7

Tsachila y Tsáchela requieren más cautela. Aunque aparecen entre nombres alternativos de catálogo, se acercan más a variantes del nombre del pueblo que a una forma clara del idioma.3 Pueden servir para búsquedas ambiguas, aunque no deben desplazar las formas centradas en la lengua. Campaz y Colima, también presentes en agregadores de nombres alternativos, no deberían ocupar el lugar de las formas mejor documentadas para el caso ecuatoriano.3

#Clasificación

#Familia

Tsafiqui, también catalogada internacionalmente como Tsafiki, pertenece a la familia barbacoana o Barbacoa. Esa ubicación es la clasificación vigente más consistente en los catálogos lingüísticos y en archivos académicos ecuatorianos: Barbacoan en Glottolog y WALS, y Barbacoa en el Archivo de Lenguas, Culturas y Memoria Histórica de FLACSO Ecuador.342

Dentro de esa familia, su cadena de clasificación aparece como Barbacoan, Awa-Southern Barbacoan y Cayapa-Colorado. Esa última agrupación vincula la lengua tsáchila con el campo comparativo en el que también aparece el chachi o cayapa, lengua de la costa noroccidental ecuatoriana.3

#Catálogos

La lengua tiene identificadores estables en los principales catálogos lingüísticos. Su glottocode es colo1256, su código ISO 639-3 es cof y su código WALS es tsf.34 Es una lengua L1 hablada en Ecuador y cuenta con nombres alternativos como Colorado, Tsachila, Tsafiqui, Tsa'fiki, Tsa’fiki y Tsáfiki.3 Su ubicación catalográfica en WALS corresponde a Ecuador occidental, con "Colorado" como nombre alternativo heredado de Ethnologue y de clasificaciones anteriores.4

Los repertorios bibliográficos asociados a esos catálogos muestran una tradición descriptiva amplia. Entre las fuentes recurrentes están Dickinson 2002 sobre predicados complejos en Tsafiki, Huber y Reed 1992 sobre vocabulario comparativo, Moore 1979 como gramática pedagógica del idioma colorado y Seler 1902 como bosquejo temprano.43

#Etiquetas históricas

La etiqueta "chibcha" aparece en fuentes ecuatorianas y bibliografía del siglo XX como parte de una clasificación histórica más amplia. La gramática de Bruce R. Moore, redactada por Stephen H. Levinsohn y publicada por el Instituto Lingüístico de Verano en 1991, lleva el título Patrones gramaticales del colorado (Chibcha) y abre con la caracterización del colorado como el idioma chibcha situado más al sur.7 En su sección comparativa, la misma obra explica correspondencias entre colorado y chachi, sigue la colocación de ambas lenguas en la división barbacoana de la familia chibcha atribuida a Mason 1950 y usa "Sud-Barbacoano" para designar el proto-idioma reconstruido en ese marco.7

Ese vocabulario histórico no convierte "chibcha" y "barbacoano" en clasificaciones actuales rivales. "Barbacoan" o "Barbacoa" nombra la ubicación de consenso usada por catálogos contemporáneos; "chibcha sud-barbacoano" nombra una tradición comparativa anterior que relaciónó colorado y chachi dentro de un marco macrofamiliar más amplio. La continuidad terminológica permite leer bibliografía ecuatoriana anterior y tratar la diferencia como variación de época y escala clasificatoria.

#Territorio

#Área de habla

El territorio ecuatoriano asociado al Tsafiqui se concentra en Santo Domingo de los Tsáchilas, en las estribaciones occidentales de los Andes. Allí residen comunidades de la nacionalidad Tsáchila o Tsa'chi para las que el Tsa'fiki es lengua ancestral y marcador de pertenencia colectiva.21 La ubicación combina piedemonte andino, trópico húmedo y conexión con la Costa: la provincia forma parte de la región Costa, pero está situada en los flancos externos de la cordillera occidental, en una zona de transición entre los Andes y las tierras bajas litorales.8

Esa localización explica por qué Tsafiqui no debe describirse como "la lengua de una provincia" en sentido administrativo estricto. La provincia ofrece el marco territorial ecuatoriano más visible, pero la lengua pertenece a un pueblo específico dentro de ese espacio. Santo Domingo de los Tsáchilas incluye ciudad, cantones, parroquias rurales y comunas; solo una parte de esa población y de ese territorio corresponde a la nacionalidad Tsáchila.81

#Comunas y provincia

La cartilla educativa de la nacionalidad Tsa'chi vincula explícitamente pueblo, provincia y lengua: los Tsa'chila se presentan como nacionalidad ubicada en Santo Domingo de los Tsáchilas, y nombran al Tsa'fiki como su idioma ancestral.1 En esa misma tradición territorial aparecen Chigüilpe, Otongo Mapalí, Peripa, Poste, Búa, Cóngoma Grande y Los Naranjos; la cartilla también recuerda a Filomena Aguavil como comuna desaparecida.1

En el contexto provincial actual, las comunas tsáchilas se entienden como unidades de asentamiento, pertenencia y gobierno comunitario dentro del cantón Santo Domingo. La red comunal se distingue de las parroquias urbanas y rurales de la provincia, porque no toda la provincia corresponde a territorio tsáchila ni toda su población pertenece a la nacionalidad.81 Por eso, al hablar de Tsafiqui conviene partir de las comunas y de la nacionalidad, no del mapa provincial completo.

#Contexto histórico

La relación entre territorio y lengua tiene una continuidad anterior al nombre provincial actual. La gramática de Moore y Levinsohn, publicada en 1991, describía el "colorado" como idioma hablado por indígenas del área rural de Santo Domingo de los Colorados, en las llanuras litorales del Ecuador.7 Esa formulación conserva un nombre histórico del lugar y del pueblo, pero apunta al mismo eje territorial: comunidades tsáchilas asentadas alrededor de Santo Domingo y conectadas con el piedemonte occidental.

Ese contexto provincial sirve como marco espacial: la provincia ayuda a ubicar la lengua en el Ecuador, mientras que la nacionalidad Tsáchila y sus comunas explican quiénes la hablan, la transmiten y la reconocen como lengua propia.21

#Hablantes

#Cifras disponibles

Las cifras disponibles sobre hablantes de Tsafiqui pertenecen a momentos y escalas distintas. La gramática de Moore y Levinsohn, publicada en 1991 a partir de datos recogidos entre 1956 y 1972, describió el colorado como lengua hablada por casi 2.000 indígenas del área rural de Santo Domingo de los Colorados.7 FLACSO presenta el Tsafiki como idioma de aproximadamente 3.000 tsáchilas asentados en las estribaciones occidentales de los Andes, en la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas.2 El Endangered Languages Project registra 2.300 hablantes nativos mundiales y clasifica la lengua como amenazada.9

Año o referenciaMedidaCifraAlcance
1991, con datos 1956-1972Hablantes descritos por Moore y Levinsohncasi 2.000Área rural de Santo Domingo de los Colorados7
Archivo FLACSOPueblo asociado a la lenguaaprox. 3.000Tsáchilas de Santo Domingo de los Tsáchilas2
ELP, registro catalográficoHablantes nativos mundiales2.300Registro global de vitalidad9
CPV 2022, P1001I=09Personas que declararon hablar o comunicarse en Tsa'fiki2.688Base pública cantonal de Ecuador5

#Censo 2022

El CPV 2022 incorporó una categoría específica para Tsa'fiki en la variable P1001I, dedicada al idioma o lengua indígena que habla una persona. Esa variable pregunta por el idioma indígena en el que la población de 1 año o más puede comunicarse y clasifica 09 Tsa'fiki dentro del listado de lenguas indígenas.5 En la base pública cantonal del CPV 2022, 2.688 personas declararon P1001I=09, es decir, Tsa'fiki como idioma indígena que hablan o en el que se comunican.5

La población Tsa'chila no coincide automáticamente con esa cifra de uso lingüístico. En la variable P12, que identifica la nacionalidad o pueblo indígena al que pertenece la población autoidentificada como indígena, la categoría 10 Tsa'chila registró 3.755 personas en la misma base pública cantonal.5 La primera medida expresa pertenencia nacional o pueblo indígena; la segunda registra una lengua indígena hablada o usada para comunicarse.

#Transmisión

La vitalidad del Tsafiqui combina continuidad comunitaria y presión de desplazamiento. La lengua figura en Glottolog como lengua L1 hablada, con estado AES shifting y comentario de amenaza basado en evidencia disponible.3 En ELP aparece como lengua amenazada, con una cifra catalográfica de 2.300 hablantes nativos.9 El conjunto sitúa al Tsafiqui como una lengua viva de la nacionalidad Tsa'chila, con uso documentado en el censo ecuatoriano de 2022 y con transmisión sometida a presión por el predominio del castellano en los entornos más amplios.

#Estatus

#Marco legal

El marco constitucional ecuatoriano no ubica al Tsa'fiki en el mismo nivel jurídico que el castellano, el kichwa o el shuar. El castellano es el idioma oficial del Ecuador; el castellano, el kichwa y el shuar son idiomas oficiales de relación intercultural. Las demás lenguas ancestrales tienen uso oficial para los pueblos indígenas en las zonas donde habitan y en los términos fijados por la ley, y el Estado debe respetar y estimular su conservación y uso.6 En ese esquema, el Tsa'fiki funciona como lengua ancestral de la nacionalidad Tsa'chi/Tsáchila en su ámbito territorial y comunitario, no como idioma oficial nacional.

Ese estatus territorial se conecta con los derechos colectivos de pueblos y nacionalidades. La Constitución reconoce el derecho a desarrollar, fortalecer y potenciar el sistema de educación intercultural bilingüe desde la estimulación temprana hasta el nivel superior, conforme a la diversidad cultural y a las metodologías propias de enseñanza y aprendizaje.6 Para el sistema educativo, el Estado debe garantizar una educación intercultural bilingüe en la que la lengua de la nacionalidad respectiva sea lengua principal de educación y el castellano opere como idioma de relación intercultural.6

#Educación intercultural

El Sistema de Educación Intercultural Bilingüe y la Etnoeducación cubre a pueblos y nacionalidades originarios del Ecuador que utilizan un idioma ancestral, con fundamentos en la LOEI, el MOSEIB y los modelos etnoeducativos.10 La Secretaría de Educación Intercultural Bilingüe y la Etnoeducación forma parte del Sistema Nacional de Educación y se especializa en conocimientos, ciencias, saberes, tecnología, cultura, lenguas de las nacionalidades indígenas y lenguas de relación intercultural.10

En el plano curricular, la SEIBE contextualiza, complementa e implementa currículos interculturales bilingües y etnoeducativos de pueblos y nacionalidades, obligatorios en las instituciones del SEIB y la Etnoeducación.10 También ejecuta políticas de pertinencia cultural y lingüística y desarrolla investigaciones, producción, impresión y publicaciones sobre lenguas, ciencias, saberes y conocimientos de pueblos y nacionalidades.10 La obligación constitucional de incluir progresivamente al menos una lengua ancestral en los currículos amplía ese marco hacia el sistema nacional de educación, aunque no convierte a cada lengua ancestral en idioma nacional de relación intercultural.6

Para la nacionalidad Tsa'chi, la aplicación educativa aparece en materiales oficiales de la educación intercultural bilingüe. La cartilla de saberes de la nacionalidad Tsa'chi identifica a los Tsa'chila como nacionalidad ubicada en la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas y a Tsa'fiki como su lengua ancestral.1 El mismo material presenta el Calendario Vivencial Educativo Comunitario y la Cartilla de Saberes como instrumentos curriculares para CECIBs y UECIBs, orientados a trabajar formas de vida comunitaria, entorno natural, cultura comunitaria y cosmovisión en el proceso educativo.1

#Revitalización

La política pública de revitalización lingüística trata al Tsa'fiki dentro del conjunto de lenguas de las nacionalidades del Ecuador. El Plan Decenal de Revitalización y Revalorización del Uso de las Lenguas de las Nacionalidades del Ecuador asume, para sus fines, catorce lenguas de nacionalidades e incluye Tsa'fiki dentro de la familia lingüística barbacoana.11 Ese encuadre confirma su valor como lengua de una nacionalidad específica y evita extender su estatus al nivel nacional reservado por la Constitución al castellano, kichwa y shuar.

El Plan Decenal organiza la revitalización en ejes de acción. El primer eje abarca procesos educativos formales e informales, en todos los niveles y grupos de edad, cuando las lenguas de las nacionalidades funcionan como objeto de aprendizaje o como vehículo de prácticas.11 En conjunto, el plan busca articular estrategias de revitalización, expansión de usos, normalización, conservación y transmisión de lenguas, prácticas culturales, conocimientos tradicionales y saberes de las nacionalidades.11 Para el Tsa'fiki, esto implica un respaldo estatal y educativo para su conservación y uso en el pueblo Tsa'chi y sus espacios de educación, cultura y vida comunitaria, con alcance propio de lengua ancestral comunitaria.

#Escritura

#Ortografía práctica

En las secciones descriptivas de referencia, las expresiones coloradas aparecen con una ortografía práctica usada para escribir la lengua. En esa escritura, las cinco vocales se representan con a, e, i, o y u; las consonantes se leen, en términos generales, con valores cercanos a los símbolos del español, salvo convenciones propias necesarias para la lengua.7 La j representa una aspiración equivalente al fonema /h/; w e y funcionan como semivocales; y la africada se escribe de dos maneras prácticas, ts y ch, porque la escritura conserva esa diferencia aunque el análisis la trate como subfonémica.7

La escritura de /k/ sigue una lectura hispánica aproximada: c aparece ante vocales como a, o y u, mientras qu aparece ante e e i, como en formas gramaticales del tipo que- para el auxiliar de acción.7 Esta convención permite leer ejemplos como watu mala cuchi-na-man-ti-e dentro de una ortografía práctica: watu se lee con semivocal inicial, cuchi conserva la grafía c ante u, y los guiones separan morfemas, no sílabas.7

#Nasalización y juntura

La n final o ante consonante puede marcar nasalización de la vocal precedente. Por eso, una forma como loba-n no se interpreta simplemente como una palabra terminada en consonante, sino como una forma con sufijo de identificación que nasaliza la última vocal.7 El mismo principio aparece en las preguntas: el sufijo interrogativo -n representa nasalización de la vocal anterior en ejemplos como man-ja-chu-na-n, glosado como REP-venir-FUT2-FUT1-INT.7

La escritura también presupone una juntura intersilábica realizada como fricción o aspiración. Como suele ser predecible por la morfología, normalmente no se marca en la ortografía práctica.7 Hay, sin embargo, un caso visible para el lector: cuando una palabra termina en vocal nasalizada y el auxiliar siguiente empieza en vocal, se introduce h entre vocales para impedir que la n se lea como consonante. Así, la secuencia segmentada jo-i-n i-e se escribe corrida como joinhie.7

#Ejemplos y diccionario

Los ejemplos gramaticales se presentan en tres renglones. El primero da la expresión en tsafiqui segmentada por palabras y morfemas; el segundo ofrece la glosa morfema por morfema; y el tercero da una traducción libre al español. Los guiones separan morfemas tanto en la línea de la lengua como en la glosa, y los puntos unen palabras o abreviaturas que traducen un solo morfema, como en glosas compuestas del tipo DAT.INS.7 Esta convención permite leer guayaquili-bi-ca fe loba-n jo-e / Guayaquil-en-CD arriba caliente-ID ser-DECL / hace más calor que en Guayaquil como análisis gramatical, no como una frase que deba copiarse sin segmentación en uso ordinario.7

El diccionario castellano-colorado y colorado-castellano de Bruce R. Moore reúne lemas y expresiones con equivalencias en español. Sus formas conservan acentos, apóstrofos y grafías que responden a una tradición lexicográfica propia; esos rasgos ayudan a consultar lemas, pero no deben confundirse con la segmentación morfológica de los ejemplos gramaticales.12 Para leer ambas obras juntas, la forma exacta del diccionario se conserva cuando se cita un lema, mientras la ortografía práctica de los ejemplos gramaticales sirve para explicar morfemas, auxiliares, nasalización y glosas interlineales.712

#Fonología

#Inventario

El sistema vocálico descrito para el tsafiqui tiene cinco vocales: /a, e, i, o, u/. En la descripción gramatical, cualquier vocal puede seguir a cualquier consonante, y la forma canónica de la sílaba se presenta como CV; cuando interviene la juntura intersilábica, aparece el patrón CV'CV.7

El inventario consonántico incluye oclusivas sordas /p, t, k/; oclusivas preglotalizadas y glotal; fricativas /f, s, h/; nasales /m, n/; una africada /c/; líquidas /l, r/; y semivocales /w, y/.7 Las semivocales /w/ y /y/ forman parte del inventario consonántico funcional, aunque en la ortografía práctica se leen con valores cercanos a los de w e y en alfabetos hispánicos.7

#Alofonía

La africada /c/ tiene alófonos [ts] y [tš]. La escritura práctica conserva esa diferencia subfonémica mediante las grafías ts y ch; la oposición gráfica corresponde a una diferencia alofónica dentro de la misma africada.7 La fricativa /s/ también tiene alófonos alveolar y palatal, [s] y [š], pero ambos se escriben s en el alfabeto práctico.7

La palatalización de las sibilantes aparece condicionada por el entorno vocálico: [š] y [č] ocurren como alófonos de /s/ y /c/ antes de vocales altas, y [š] también aparece después de la secuencia /i'/ sin depender de la vocal siguiente.7 La /h/ se escribe j en el alfabeto práctico de las secciones gramaticales, donde la grafía marca la aspiración con una letra familiar para lectores hispanohablantes.7

#Nasalización

La nasalización es un rasgo fonémico del tsafiqui. En la descripción comparativa se representa mediante /n/ al final de sílaba; en ciertos ambientes se realiza como una consonante nasal homorgánica con la consonante siguiente y, en otros, como nasalización de la vocal precedente.7 En la escritura práctica, la letra n al final de palabra o antes de consonante indica que la vocal anterior está nasalizada.7

El sufijo interrogativo -n ejemplifica la relación entre morfología, nasalización y vocalismo: ese signo representa la nasalización de la última vocal de la sílaba, y cuando la vocal es o suele realizarse como u al nasalizarse.7 La juntura intersilábica se realiza como fricción o aspiración y normalmente no se marca porque resulta predecible por la morfología; cuando una forma con vocal nasalizada precede a un auxiliar que empieza en vocal, la escritura introduce h entre vocales, como en jo-i-n i-e > joinhie, para evitar que la n se lea como consonante segmental.7

#Morfología nominal

#Sintagma

El sintagma nominal tsafiqui puede organizarse alrededor de un sustantivo simple, como na 'niño' o pi 'agua', o de un compuesto, como wala-cu-pi 'leche de vaca' y fiqui-foro 'boca'. Alrededor del núcleo aparecen especificadores, cuantificadores, atributos nominales o verbales sustantivados, pluralizadores y, en menor medida, atributos posnucleares. La tendencia general ubica demostrativos, posesivos, numerales, clasificadores y adjetivos antes del núcleo; el pluralizador va después del núcleo o del atributo nominal.7

jun isinsowe
ese monstruo
'ese monstruo'

Los pronombres funcionan como sintagmas nominales y también como modificadores en algunos contextos. El sistema distingue formas personales, demostrativas e interrogativas: in 'este', ja 'ese visible' y jun 'ese no visible o ya referido' son demostrativos; mo 'quién', ti 'qué', nuwi 'dónde' y numasi 'cuándo' integran la serie interrogativa. En preguntas nominales, un interrogativo puede modificar directamente al núcleo, como en mo na-lala '¿cuáles niños?'.7

mo na-lala
quién niño-PL
'¿cuáles niños?'

#Cuantificación

Los numerales simples incluyen man 'uno', palu 'dos', peman 'tres', junpalu 'cuatro' y mante 'cinco'; desde cantidades mayores aparecen formas prestadas, como chunca 'diez', patsa 'cien' y mili 'mil'. Cuando un numeral modifica a un sustantivo, normalmente incorpora un clasificador que perfila el referente: -ca cumple una función general, -de se asocia con forma alargada o de palo, -ni con granos, -pe con objetos duros y planos, y -qui con superficies flexibles o pieles.7

palu-ca calu
dos-CL.general caballo
'dos caballos'

palu-qui jali
dos-CL.flexible cobija
'dos cobijas'

La cantidad suele preceder al núcleo, aunque el cambio de posición puede modificar el matiz. La oposición entre tsachi man-ca 'una persona' y man-ca tsachi 'otra persona' muestra que el orden del cuantificador no es puramente ornamental. Los cuantificadores generales, como duque 'mucho' y piyanle 'todo(s)', no requieren clasificador.7

Los adjetivos se dividen en una clase que toma el identificador -n y otra que no lo toma. En la primera clase están formas como paba 'negro', bare 'largo' y se 'bueno'; el identificador puede ir precedido por un clasificador que precisa el rasgo nominal. En la segunda clase figuran adjetivos como wa 'grande' y enco 'torcido'.7

paba-n susu
negro-ID perro
'un perro negro'

paba fu-n susu
negro piel-ID perro
'un perro con piel negra'

La pluralidad nominal se marca con -la/-lala. En referentes humanos, el sufijo expresa plural ordinario, como na-lala 'niños' o tsachi-la 'gente'. En referentes no humanos puede indicar clases o variedades, de modo que duque pichu significa 'muchos pájaros', mientras duque pichu-la apunta a 'muchas clases de pájaros'.7

#relación

Las relación gramaticales de los sintagmas nominales se expresan con sufijos de caso y posposiciones. El sujeto no lleva marca; el complemento directo humano toma -ca, mientras que el complemento no humano suele quedar sin marca si no hay ambigüedad. En una cláusula declarativa de orden sujeto-complemento-verbo, isinsowe tsachi-ca fi-man-ti-e significa 'el monstruo comió al hombre', con tsachi-ca como complemento humano marcado.7

isinsowe tsachi-ca fi-man-ti-e
monstruo persona-CD comer-SIT-HIS-DECL
'el monstruo comió al hombre'

El sufijo -be marca acompañamiento y también agente en construcciones pasivas. El sufijo -chi cubre varias función nominales: instrumento, dativo, beneficiario, dirección y posesión. En posesión, el poseedor precede al poseído y recibe -chi, como en chique-chi cayan-chi su 'la(s) piedra(s) de mi hermano'. La causa se marca con la posposición tenchi, que puede combinarse con posesivos y otros sintagmas nominales complejos.7

chique-chi cayan-chi su
1F-DAT hermano.de.hembra-DAT piedra
'la(s) piedra(s) de mi hermano'

La lengua emplea posposiciones antes que preposiciones. En expresiones espaciales y temporales aparecen marcas como -bi 'en, encima de', -le 'en la posición o área de', -se 'por o cerca de', tala 'en posición, manera o grupo', -te 'en el área de', además de posposiciones direccionales como nechi 'desde' y posicionales como beco 'frente a'. La secuencia pi beco-chi nechi expresa 'desde el otro lado del río'.7

Al final del sintagma pueden añadirse sufijos y partículas con valor discursivo o cuantificacional. -si marca grado; -ri y su alomorfo -ni funcionan como limitativos; -nan añade inclusión; -to señala indeterminación; -man distribuye por turno; -tiya expresa universalidad. La partícula mantimini enfoca contrastivamente el sintagma precedente. Estas marcas se colocan después de los casos nominales y permiten formar expresiones como jun isinsowe-ca-ri 'solamente ese monstruo' o ti-ca-to 'algo'.7

#Morfología verbal

#Clases verbales

El sintagma verbal es la pieza obligatoria de la mayoría de las cláusulas en tsafiqui. La morfología verbal distingue clases sintácticas, bases complejas con auxiliares y sufijos de persona, tiempo, aspecto y modo.7 Los verbos generales se organizan por dos oposiciones: si admiten complemento directo y si admiten sujeto gramatical. De esa combinación resultan verbos personales transitivos, personales intransitivos, impersonales transitivos e impersonales intransitivos. En los impersonales, el participante lógico puede expresarse en dativo, pero no funciona como sujeto gramatical; por eso una forma como ano muque-e se interpreta como 'deseo comida' o 'me da ganas de comida', mientras ano muque-n funciona como pregunta dirigida al interlocutor.7

Junto a los verbos generales aparecen dos grupos importantes. El verbo citativo ti- 'decir' introduce citas directas o indirectas y también combina con tsan 'así'; su forma plural la-ti- puede tener lectura impersonal, equivalente a 'dicen' o 'se dice'.7 Los verbos de estado cubren predicados de ser, estar, cambio o posición: jo- expresa 'ser, estar'; ito-, 'no ser, no estar'; i-, 'llegar a ser' o cambio de estado; y ra-, posición. Estas formas permiten predicados como pone jo-e, 'es curandero', y bases como laqui-i-, 'volverse triste'.7

#Auxiliares

Una parte distintiva del sistema verbal es el uso de auxiliares después del radical o de una forma deverbalizada. Los sufijos -no, -chi, -sa y -nono forman bases que se combinan con verbos de deseo, posibilidad, mandato, aprendizaje, causación o evidencia. Así, -no permite construcciones de infinitivo con valores como 'deber', 'poder' o 'desear', mientras -nono participa en expresiones de apariencia o evidencia, como suwa que-nono ti-na-e, 'parece que va a llover'.7

Las bases radical + auxiliar emplean con mucha frecuencia cinco auxiliares: i- para cambio de estado, jo- para ser o estar, que-/qui- para hacer, ra- para posición y ti- para decir. También se documentan combinaciones con suwa-, cari-, ja- e ito-. La forma sita que- ilustra el uso de que- para una acción lexicalizada, 'tejer con telar'; capiya-ja- combina 'sueño' con ja- 'venir' para expresar 'dar sueño'; y el auxiliar i- puede formar pasivos con radicales transitivos, como janpe-i-e, 'fue sanado'.7 En el corpus gramatical revisado, 167 de 197 ejemplos de radical + auxiliar usan uno de los cinco auxiliares principales.7

La selección de auxiliar también opera después de sufijos verbales como el limitativo -ni, el pluralizador -la y el estativo -n de probabilidad. No basta escoger un auxiliar libremente: la sílaba precedente, la negación y la clase semántica del radical guían la forma posterior. Un radical activo toma que-, como en fi-ni que-na-man-ti-e; un radical de estado toma jo-, como en pa jo-la jo-e; un continuativo toma ra-, como en nena-la ra-yo-e; y un citativo toma ti-, como en tsan ti-ni ti-e.7 La construcción de probabilidad usa -n más auxiliar cuando el hablante infiere un evento no presenciado; en ese entorno jo- y ra- tienen alomorfos o- y na-, visibles en formas como chu-n na-e, 'ha de estar'.7

#Tiempo y modo

Los verbos independientes ordenan sus marcas como base verbal, sufijos no restringidos, persona-tiempo y modo.7 El declarativo usa normalmente -e, y -da añade un matiz de conocimiento compartido. La lengua no organiza estos sufijos como un paradigma simple de primera, segunda y tercera persona. El sufijo -yo/-yu funciona como eje: en declarativo indica primera persona, pero en interrogativo apunta a la segunda. Por eso pe-ja-na-yo-e se lee como 'voy a acompañar', mientras pe-ja-na-yu-n se interpreta como '¿vas a acompañar?'.7

El sistema de tiempo y aspecto combina marcas especializadas con restricciones de coaparición. El continuativo -na expresa acción en progreso con radicales activos, progresivos o citativos, como ca-na-e, 'está cogiendo', pero no se agrega a radicales inherentemente continuativos o de estado.7 El futuro combina -chu y -na en formas declarativas como ji-chu-na-e, 'irá' o 'irás'. En preguntas futuras, la presencia o ausencia de -na distingue personas: numasi man-ja-chu-na-n pregunta por una tercera persona, mientras numasi man-ja-chu-n pregunta por la segunda.7

La modalidad incluye varias capas. El pasado sin participación -nu indica que el hablante no presenció el evento o se distancia de él; la perspectiva histórica añade -ti, a menudo con -nu y/o -man, para narración de cuentos antiguos.7 El modo eco usa -co para confirmar o devolver una afirmación; el interrogativo corriente usa -n, escrito como nasalización de la vocal previa; -ncan expresa especulación; y las preguntas retóricas emplean -china o -chito antes de -n.7 El modo de certidumbre -re queda restringido a cláusulas no verbales o deverbalizadas, como jado-n-re, 'en verdad es pesado'.7

#Negación y dependencia

La negación verbal se marca con -tu, con alomorfo -ti antes de y. Dentro de los sufijos no restringidos, el orden documentado es incoativo -chi, continuativo -na y negativo -tu/-ti. El negativo puede aparecer antes del pluralizador o en el auxiliar cuando intervienen -la o -ni, como muestran nena-tu-la jo-yo-e y nena-la ra-ti-yo-e, ambas con sentido de 'no estamos andando'. La construcción de probabilidad no admite el marcador negativo.7

El imperativo emplea tres sufijos: -de para mandatos puntuales, -na para mandatos generales o que deben continuar, y -sa para exhortación. Fi-de! expresa 'come'; fi-tu-de! expresa 'no comas'; y ji-sa! funciona como 'vámonos'. En este modo no aparecen los sufijos de persona-tiempo usados en declarativos, ecos o interrogativos.7

La morfología de verbos dependientes enlaza la sección verbal con la sintaxis. Los sustantivadores -min, -nun, -ca y -no convierten verbos en formas nominales que pueden recibir marcas propias del sintagma nominal, mientras los adverbializadores organizan relación de mismo sujeto, cambio de sujeto, propósito, movimiento, condición o simultaneidad.7 En conjunto, el sistema verbal combina sufijación abundante, prefijos aspectuales limitados como ca-, pe- y man-, y auxiliares seleccionados por la clase semántica del radical.7

#Sintaxis

#Orden y casos

El orden básico de la cláusula declarativa independiente en tsafiqui es sujeto-complemento-verbo. En una oración transitiva, el sujeto precede al complemento y el verbo cierra la cláusula; en una intransitiva, el sujeto puede aparecer antes del verbo o quedar omitido cuando se recupera por el contexto y por los accidentes verbales.7 La misma tendencia aparece en otros constituyentes: las posposiciones siguen al sustantivo, mientras los modificadores descriptivos, numerales y poseedores suelen preceder al núcleo nominal.7

La función sintáctica de los sintagmas nominales depende en buena medida de sufijos y posposiciones. El sujeto no lleva marca; el complemento directo humano se marca con -ca; y el complemento directo no humano normalmente queda sin marca salvo que la oración necesite desambiguación.7 Otros sufijos amplían esa red funcional: -be marca acompañamiento y agente de pasiva; -chi funciona como instrumento, dativo, beneficiario, dirección o poseedor según el entorno; tenchi expresa causa; y los marcadores espacio-temporales sitúan el evento en lugar, posición, trayectoria o tiempo.7 Así, la sintaxis de la oración no depende solo del orden de palabras, sino de la combinación entre posición, clase de predicado y marcas de caso.

#Predicación

Las cláusulas verbales contienen obligatoriamente un sintagma verbal. Pueden acompañarse de varios sintagmas no verbales, aunque en conversación ordinaria suelen bastar dos o tres; cuando los sintagmas son complejos, algunos pueden aparecer después del verbo y existe cierta libertad en el orden de los elementos no verbales.7 Esa flexibilidad no elimina el patrón SCV, pero muestra que las marcas de caso y la estructura interna del sintagma sostienen la interpretación cuando el orden se expande.7

Los verbos generales se organizan por transitividad y por presencia de sujeto gramatical. Hay verbos personales transitivos e intransitivos, y también verbos impersonales transitivos e intransitivos; estos últimos no llevan sujeto gramatical, pero pueden expresar un sujeto lógico mediante un sintagma dativo.7 Los verbos de estado, como los equivalentes a ser, estar, llegar a ser o estar en una posición, predican estado, cualidad o característica del sujeto y admiten complementos nominales, adjetivales o marcados por caso.7

La predicación no verbal o ecuacional funciona sin un verbo léxico pleno. En esas cláusulas, el predicado nominal recibe accidentes verbales y puede consistir en un sustantivo, un sintagma nominal complejo o una cláusula sustantivada.7 Por eso una estructura nominalizada puede operar como predicado y, al mismo tiempo, conservar información aspectual o modal mediante sufijos.

#Preguntas

Las preguntas corrientes se forman con el sufijo interrogativo -n, añadido al verbo y representado en la ortografía práctica como nasalización de la vocal anterior.7 En las preguntas de información, el pronombre interrogativo suele ocupar el inicio de la oración, aunque también puede aparecer después del tema cuando la oración organiza primero aquello de lo que se pregunta.7

La interrogación participa además en estructuras alternativas. Las oraciones alternativas presentan dos posibilidades opuestas, cada una con marca interrogativa, y pueden unirse con o, préstamo del español; esa conjunción también puede omitirse sin alterar el valor alternativo de la construcción.7 La primera alternativa no aparece como negativa, mientras la oposición puede construirse con verbos contrastivos o con el sufijo negativo.7

#Subordinación

Las relativas se forman mediante cláusulas sustantivadas que preceden al núcleo nominal y no repiten el sustantivo que modifican. Los sufijos -min, -nun, -ca/-ya y -no permiten convertir predicados verbales en expresiones nominales de agente, implemento o hábito, participio e infinitivo.7 Esa estrategia permite que una cláusula funcione como modificador nominal, complemento, predicado ecuacional o expresión incrustada dentro de otro sintagma.7

La subordinación adverbial usa sufijos que codifican la relación entre la cláusula dependiente y la nuclear. -to marca gerundio de mismo sujeto; -nan, gerundio con cambio de sujeto; -chun, propósito con mismo sujeto; y -sa, cambio de sujeto, propósito o simultaneidad según el entorno.7 Otros adverbializadores precisan resultado, inmediatez, movimiento, propósito menos seguro o contrafactualidad, de modo que la dependencia entre cláusulas queda expresada por sufijos verbales antes que por conjunciones independientes.7

La oración compleja admite una o más cláusulas adverbializadas subordinadas a una nuclear, incluso con subordinación recursiva. Las subordinadas generalmente preceden a la nuclear, aunque algunas pueden aparecer después; cuando el orden se aparta del patrón normativo, la unión fonológica entre cláusulas ayuda a mantener la relación sintáctica.7 Las oraciones compuestas incluyen coordinación, reiteración y alternativa: la coordinación enumera acciones simultáneas o secuenciales con verbos marcados por -n estativo y auxiliar, mientras la reiteración funciona como transición narrativa.7

La sintaxis citativa emplea el verbo ti-, equivalente a decir, con citas directas e indirectas. En citas directas, el verbo y las referencias personales conservan el punto de vista del hablante original; en citas indirectas, la referencia personal se reorienta hacia quien cita. Los mandatos citados suelen expresarse como citas indirectas, con el destinatario marcado como complemento directo del verbo citativo.7 En el discurso, los radicales proverbales jun- y tsan-, combinados con adverbializadores, forman nexos que enlazan una oración con el contexto anterior y distinguen continuidad o cambio de sujeto o tema.7

#Léxico

#Repertorio

El léxico documentado para el Tsafiqui se apoya en el diccionario castellano-colorado y colorado-castellano de Bruce R. Moore y en la gramática de Moore y Levinsohn. El diccionario reúne equivalencias, paráfrasis y expresiones; la gramática aporta el contexto ortográfico y morfosintáctico necesario para leer acentos, apóstrofos, grafías compuestas y segmentación.127

La cobertura no se limita a vocabulario escolar. El repertorio incluye lemas simples, expresiones compuestas, verbos, alimentos, parentesco, partes del cuerpo, ambiente, plantas, animales, topónimos y usos culturales lexicalizados.12 Esa amplitud permite entender el vocabulario cotidiano y ambiental de la lengua mediante una selección representativa de campos semánticos.

#Campos semánticos

El campo de parentesco registra distinciones sociales precisas. a'pá aparece como "padre, papá" y ayán como "madre, mamá"; a'co se define como "hermano de un hombre", mientras cayán aparece como "hermano de una mujer"; mama es "abuela" y mamá tiene la glosa "esposa; mujer".12 Estas entradas muestran que algunas relación no se traducen con un solo equivalente español neutro, sino con información sobre la relación familiar o el punto de vista social.

Las partes del cuerpo y sus extensiones forman otro campo productivo. a se glosa como "cabello", a tebán na'cá como "trenza", a'sán como "sangre", ca'cá como "ojo" y ca'cá ni como "niña del ojo".12 El mismo repertorio contiene expresiones para pelo, vello, cabeza, piel, manos, pies y uñas, lo que permite observar composición léxica alrededor del cuerpo sin presentar una anatomía completa.

El ambiente aparece asociado a agua, relieve, clima y materiales del paisaje. pi concentra una glosa amplia: "agua; líquido; río; jugo"; su significa "piedra"; cunta se registra como "trueno" y cunta pinda como "relámpago".12 En el mismo campo hay formas para río arriba, río abajo, confluencia de ríos, piedras, monte, lluvia y caminos, lo que muestra una red léxica ligada al territorio húmedo y fluvial donde se habla la lengua.

El vocabulario de plantas, alimentos y animales combina nombres comunes, usos y clasificaciones tradicionales. ahué nombra el árbol "chontilla" y ahueca su fruto; anó reúne "plátano; comida"; binchala se glosa como una clase de palma o "chonta"; y yaja designa paja para techos, especialmente de palma bísola.12 En animales aparecen calu "caballo", conó "conejo", cha piní "culebra equis", cha quelá "jaguar", curún pi'chu "pájaro cucarachero" y su'sú "perro".12 Estas glosas deben leerse como equivalencias del diccionario, no como identificación taxonómica definitiva.

#Expresiones y nombres

El diccionario registra 417 entradas multi-palabra, un rasgo importante para la lectura del léxico tsafiqui.12 Algunas son expresiones nominales, como a'pá i'tón na "huérfano" y anó ilá 'plátano molido, la "bala"'; otras condensan prácticas o relación culturales, como cha'chi talá, glosada como "según las costumbres de la gente" o de los colorados.12 La presencia de estas unidades aconseja no separar automáticamente cada espacio como si fuera una palabra independiente sin revisar su función lexicalizada.

También hay nombres territoriales o topónimos. Calí y Manto se glosan como Santo Domingo de los Colorados, con Calí remitido a Manto; Te'to aparece como Quito.12 El repertorio no ofrece una lista sistemática de comunas o lugares tsáchilas, pero esos topónimos bastan para mostrar que el diccionario conserva nombres de referencia espacial junto al vocabulario común.

#Normalización

La normalización del léxico requiere cautela. La tradición gramatical y la tradición lexicográfica no siempre escriben cada forma con las mismas convenciones; aparecen diferencias como correspondencias hu~w, marcas glotales, acentos y adaptaciones de lectura hispánica.12 Por eso, cuando se cite un lema del diccionario, debe conservarse su forma exacta: su'sú, hua'tu, cha'chi o yu'cá no deben reescribirse silenciosamente para hacerlos coincidir con otra convención ortográfica.12

Las formas repetidas tampoco deben corregirse de manera automática. En un diccionario bilingüe, la repetición puede representar homonimia, polisemia, variantes, remisiones o duplicación material.12 ca, por ejemplo, puede aparecer con glosas distintas como "la parte que se ocupa de la planta; fruto" y "delante"; otras formas repetidas pueden ser duplicados exactos.12 Una edición lexicográfica moderna debería separar lema, glosa, nota, variante, remisión y dominio semántico antes de convertir el repertorio en una base consultable.

#Documentación

#Diccionarios

La obra lexicográfica de referencia es el diccionario castellano-colorado y colorado-castellano de Bruce R. Moore, publicado en Quito por el Instituto Lingüístico de Verano en 1966 dentro de la serie Llacta.12 Su valor principal es que documenta vocabulario en ambas direcciones de consulta: del castellano al colorado y del colorado al castellano. Esa doble dirección permite buscar equivalencias españolas y, a la vez, observar cómo una forma tsafiqui puede corresponder a varias glosas castellanas.

El repertorio cubre más que vocabulario aislado. Incluye lemas simples, expresiones compuestas, verbos, términos de parentesco, elementos naturales, préstamos y glosas culturales; las equivalencias pueden incorporar varias acepciones, aclaraciones y remisiones.12 Esa estructura lo vuelve útil para consulta léxica, contraste ortográfico y lectura de campos semánticos. Una edición lexicográfica normalizada tendría que distinguir lema, variante, traducción, nota, dominio semántico y ejemplo de uso.

#Gramática

La gramática descriptiva de referencia es Patrones gramaticales del colorado (chibcha), obra de Bruce R. Moore redactada por Stephen H. Levinsohn y publicada por el Instituto Lingüístico de Verano en Quito como Cuadernos Etnolingüísticos No. 15.7 La obra se basa en datos recogidos entre 1956 y 1972 y en un corpus de más de dos mil oraciones alfabetizadas por morfema y por palabra.7

La gramática cumple una función distinta de la del diccionario. Describe fonemas, ortografía práctica, nasalización, juntura y formato de ejemplos interlineales; sus ejemplos separan palabras y morfemas, añaden una glosa morfema por morfema y cierran con traducción libre al español.7 En conjunto, la gramática permite interpretar la escritura y la morfología de las formas, mientras el diccionario aporta consulta léxica y expresiones registradas.

#Revitalización

La documentación reciente se conecta con procesos de revitalización. El Tsafiki aparece en el proyecto de documentación de FLACSO como lengua barbacoa asociada a la cultura de los Tsachila, habitantes de las estribaciones occidentales del Ecuador.13 El Plan Decenal de Lenguas incluye Tsa'fiki entre las lenguas de las nacionalidades del Ecuador y la ubica dentro de la familia barbacoana.11

La cartilla educativa de la nacionalidad Tsa'chi vincula lengua, territorio, calendario vivencial, saberes comunitarios y educación intercultural bilingüe.1 Como material pedagógico, muestra un uso vivo de la lengua como medio de transmisión cultural, memoria territorial y aprendizaje comunitario.

#Referencias

  1. Secretaría de Educación Intercultural Bilingüe, Cartilla de saberes y conocimientos de la nacionalidad Tsa'chi, Zona 4, 2017, lengua ancestral, comunas y calendario vivencial educativo comunitario, educacionbilingue.gob.ec
  2. FLACSO Ecuador, Archivo de Lenguas y Culturas del Ecuador, TSAFIKI, ficha de lengua con nombre, familia, territorio y pueblo asociado, flacso.edu.ec
  3. Glottolog 5.3, Spoken L1 Language: Tsafiki, glottocode colo1256, ISO 639-3 cof, clasificación, nombres alternativos y metadatos de vitalidad, glottolog.org
  4. WALS Online, Language Tsafiki, WALS code tsf, wals.info
  5. Instituto Nacional de Estadística y Censos, VIII Censo de Población y VII de Vivienda 2022, catálogo ANDA y base pública cantonal CSV, variables P1001I idioma o lengua indígena que habla y P12 nacionalidad o pueblo indígena, categorías Tsa'fiki y Tsa'chila, anda.inec.gob.ec; ecuadorencifras.gob.ec
  6. Asamblea Nacional del Ecuador, Constitución de la República del Ecuador, artículos 2, 57 numeral 14 y 347 numerales 9 y 10, asambleanacional.gob.ec
  7. Bruce R. Moore y Stephen H. Levinsohn, Patrones gramaticales del colorado (Chibcha), Cuadernos Etnolingüísticos No. 15, Instituto Lingüístico de Verano, Quito; registro bibliográfico de Biblioteca Nacional Eugenio Espejo, biblioteca.bne.gob.ec
  8. Gobierno Provincial de Santo Domingo de los Tsáchilas, información territorial institucional, gptsachila.gob.ec
  9. Endangered Languages Project, Tsafiki, ELP language 2131, endangeredlanguages.com
  10. Secretaría de Educación Intercultural Bilingüe y la Etnoeducación, Reglamento General a la Ley Orgánica de Educación Intercultural, artículos 392, 395, 396 y 397, educacionbilingue.gob.ec
  11. Secretaría de Gestión y Desarrollo de Pueblos y Nacionalidades, Plan Decenal de Revitalización y Revalorización del Uso de las Lenguas de las Nacionalidades del Ecuador, 2024, secretariapueblosynacionalidades.gob.ec
  12. Bruce R. Moore, Diccionario castellano-colorado, colorado-castellano, Llacta 22, páginas 95-221, Quito: ILV, 1966; registro Glottolog, glottolog.org
  13. FLACSO Ecuador, Tsafiki Documentation Project, about the project, flacso.edu.ec